Cómo valorar una empresa es una pregunta que se hace mucha gente, pero cuando hay un juzgado de por medio cambia de naturaleza. Ya no se trata de estimar un precio orientativo para vender, sino de fijar un valor que va a decidir cuánto cobra un socio que se va, qué recibe cada cónyuge en un divorcio o cómo se reparte una herencia. Y ese valor lo va a revisar alguien con intereses contrarios.
Esta guía resume el proceso tal como lo planteamos en un encargo pericial: desde el diagnóstico inicial hasta la defensa del informe ante el juez.
Situaciones que acaban en una valoración judicial
- Un socio quiere salir de la sociedad y no se ponen de acuerdo en el precio.
- Un matrimonio se divorcia y entre sus bienes comunes hay un negocio o participaciones.
- Varios herederos reciben una empresa familiar y uno quiere quedarse con ella compensando a los demás.
- Un comprador considera que le vendieron la empresa con cuentas que no reflejaban la realidad.
- Una empresa pierde valor por un incumplimiento grave de un tercero y reclama.
Fase 1: entender el negocio
Antes de los números, el perito necesita comprender cómo gana dinero la empresa: qué vende, a quién, con qué márgenes, de qué clientes depende y qué riesgos tiene. Una explotación agrícola, una distribuidora de alimentación y un estudio de arquitectura no se valoran igual, aunque facturen lo mismo.
Fase 2: depurar las cuentas
Las cuentas de una pyme rara vez reflejan su rentabilidad real. Hay que ajustar, entre otras cosas:
- Sueldos de los socios por encima o por debajo de mercado.
- Gastos personales cargados a la empresa.
- Ingresos o pérdidas extraordinarios que no se repetirán.
- Activos que no se usan en la actividad, como un inmueble alquilado o una tesorería ociosa.
El resultado es un beneficio normalizado, que es la base de casi cualquier método.
Fase 3: elegir el método
Si la empresa genera beneficios estables
Se suele aplicar el descuento de flujos de caja, contrastado con múltiplos de operaciones comparables del sector.
Si lo importante son sus bienes
En sociedades patrimoniales, con inmuebles o fincas, manda el valor de los activos ajustado a mercado, menos las deudas.
Si está en pérdidas o en liquidación
Se calcula lo que se obtendría vendiendo los activos y pagando las deudas, con los costes de cierre.
La clave es explicar por qué se elige uno y no otro. Un informe que aplica un método sin justificarlo ofrece un blanco fácil a la otra parte.
Fase 4: fijar la fecha y las hipótesis
Toda valoración se refiere a un momento concreto. Si hay divorcio, al día en que se extinguió el régimen de gananciales; en una herencia, al que corresponda según se calcule la legítima o se haga el reparto; en la salida de un socio, al momento que marque la ley o los estatutos. Junto a la fecha se fijan las hipótesis: crecimiento, riesgo y estructura financiera. Todas deben estar apoyadas en datos.
Fase 5: redactar y defender
El informe debe poder leerse sin ser experto. Conviene que tenga un resumen ejecutivo con la conclusión, un desarrollo con las tablas y unos anexos con la documentación. Después, si la otra parte o el juez lo piden, el perito acude a la vista a explicarlo y a responder preguntas. El juez no está obligado a aceptar la cifra: la pondera con libertad, de acuerdo con la sana crítica.
Errores que debilitan una valoración
- Usar el valor contable como si fuera el real.
- Proyecciones optimistas sin relación con los resultados históricos.
- No separar los activos ajenos a la actividad.
- Olvidar la deuda o tratarla de forma incoherente.
- Ignorar la fecha que exige el procedimiento.
- No contrastar el resultado con un segundo método.
Plazos y documentación
El tiempo de trabajo depende sobre todo de la documentación. Con las cuentas anuales de varios ejercicios, el mayor contable, los contratos principales y los datos de la financiación, el trabajo avanza con rapidez. Si la empresa la gestiona la otra parte y no aporta información, se puede solicitar al juzgado que la requiera.
Valoraciones en la provincia de Sevilla
La economía sevillana tiene un peso importante de la agroindustria, el olivar y los cítricos, la distribución, la industria aeronáutica y auxiliar, el comercio y la hostelería. Muchas empresas son familiares y tienen fincas o naves en su patrimonio, lo que exige combinar el análisis de rentabilidad con una valoración de esos bienes. Trabajamos para asuntos de los juzgados de Sevilla y de partidos como Dos Hermanas, Utrera, Écija, Carmona o Lora del Río.
Encontrarás el servicio completo en valoración pericial de empresas en Sevilla. Si el conflicto es entre socios o con los administradores, consulta también perito mercantil, y el resto del área en perito economista.
Cómo trabajamos
Nos envías por escrito el planteamiento del caso y la documentación que tengas. La revisamos, te decimos qué falta y te mandamos un presupuesto cerrado. Los dictámenes los redacta un economista y perito judicial, y se preparan para incorporarlos al pleito desde el primer escrito.
También puedes escribirnos a info@peritosjudicialesevilla.com.
Preguntas frecuentes
¿Qué valor se usa, el de compra o el de venta? Se usa el valor que pide la pregunta del procedimiento, que suele ser el valor de mercado o el valor razonable a una fecha concreta, no lo que alguien pagó en su día.
¿Se puede valorar una empresa sin acceso a su contabilidad? Con limitaciones. Se puede partir de las cuentas depositadas en el Registro Mercantil y pedir al juzgado el resto. El informe debe indicar qué datos faltaron.
¿El perito de la otra parte puede llegar a una cifra muy diferente? Sí, y es habitual. Por eso el informe debe explicar cada hipótesis y mostrar cómo cambia el valor si se modifican.
¿Una tasación de los inmuebles sustituye a la valoración de la empresa? No. Es una parte del trabajo cuando la sociedad tiene inmuebles, pero el valor de la empresa incluye también su actividad, sus deudas y su capacidad de generar beneficios.







